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Proyecto ser humano: Hernán y Agus, la pareja viral que inspira en redes sociales

Con un pasado de adicciones y un presente inspirando a otros con su historia de superación, esta es la historia de amor y superación de Hernán y Agustina Danolfo, la pareja viral de @proyecto_ser humano.


Proyecto ser humano: Hernán y Agus, la pareja viral que inspira en redes sociales

Proyecto ser humano: Hernán y Agus, la pareja viral que inspira en redes sociales - Créditos: Gentileza de Agustina Danolfo



Seguramente los conozcas por el contenido que comparten recorriendo las calles de la ciudad, repartiendo abrazos gratuitos o frenando a personas y haciéndoles preguntas simples pero profundas. ¿A quién llamarías si hoy fuera tu último día de vida?, ¿hace cuánto que no le decís “te amo” a tu mamá?, son algunas de las preguntas con las que Agustina y Hernán Danolfo se hicieron virales en redes.

Con un pasado de adicciones y un presente inspirando a otros con su historia de superación, charlamos con la pareja detrás del “Proyecto Ser Humano” (@proyecto_serhumano).

 

“Si hoy fuera tu último día de vida, ¿a quién llamarías?”

Hace mucho que nosotros hacemos contenido en redes sociales. Fuimos cambiando, pero siempre la idea principal fue mostrar lo que hacíamos para inspirar, para despertar en los demás sensaciones, sueños, emociones, lo que fuera. Veníamos haciendo contenido normal y hace unos dos años arrancó esto de una pregunta que fue la que nos viralizó: “Si hoy fuera tu último día de vida, ¿a quién llamarías?”. Le hacíamos esta pregunta a gente en la calle y hubo situaciones súper emocionantes, otras más graciosas, videos de todo tipo, pero eso nos hizo darnos cuenta de que cuando vos llamás a alguien y le decís “te amo”, del otro lado suena a suicidio. Una palabra tan linda se convierte en negativa. “¿Estás bien?”, te suele responder la gente cuando atiende el llamado. Hace poco, me escribió una persona que hacía 32 años que no hablaba con su mamá y, después de ver los videos de Proyecto Ser Humano, le escribió una carta y hoy volvieron a tener una relación. Lo que yo hago cuando agarro un micrófono, soy yo preguntándole a una persona “¿cómo estás?”, indagar en eso y después mostrarlo. Mucha gente se vio reflejada. La gente quiere escuchar personas reales, y algo que gustó mucho de nuestros videos es que son espontáneas. El 90% es lo que sale ahí en la calle. No es arreglado, salvo algunas que están pactadas porque son temas específicos.

“La herida que más encontramos hoy es el abandono y la falta de comunicación” (Hernán)

Hernán Danolfo: “La herida que más encontramos hoy es el abandono y la falta de comunicación”

Hernán Danolfo: “La herida que más encontramos hoy es el abandono y la falta de comunicación” - Créditos: Gentileza de Agustina Danolfo

Hoy, cuando entrevistamos gente en la calle, la herida que más encontramos creo que es el abandono, la falta de comunicación, el no sentirse valorado, aceptado, amado. Y eso después nos lleva a ser de una determinada forma. Hace poco, hicimos una entrevista a una chica sobreviviente de Cromañón y siempre se habla de la “salida de emergencia”. Yo siempre pienso, filosofando, una salida de emergencia está buenísima porque salís de una situación, pero ¿será que vivimos todo como una salida de emergencia? Creo que eso es una herida muy grande, el perder el para qué estamos como humanos en la Tierra. No sé si alguna vez hubo un sentido o lo supimos y eso es lo que tal vez nos hace hoy buscar todo tipo de salidas de emergencia. Que, obviamente, algunas son más positivas y otras más negativas. Nosotros dos, por ejemplo, venimos de un consumo problemático de cocaína que, si bien fue una salida, fue consecuencia de una herida. Creo que estamos todos heridos como sociedad, buscando resignificarnos y ser alguien. Cuando somos chicos, nos preguntan “¿qué querés ser cuando seas grande?”. Qué pregunta, no con maldad, pero desde una ignorancia. Si le pregunto a un nene “¿qué querés ser cuando seas grande?”, le estoy diciendo que no es y que para ser tiene que hacer algo. Todas esas cosas que venimos mal enseñados nos hacen perder la identidad, entonces estamos buscando una salida de emergencia. En mi caso, encontré la cocaína como un medio de sanidad. Qué loco, ¿no? Hasta que después encontrás otro. Pero creo que el haber perdido el rumbo es una herida que tenemos como humanos. 

 

“Yo quería dejar de consumir cocaína y la droga estaba en mi casa. Mi refugio, que era mi casa, ya no era mi refugio” (Agustina)

Tenemos la capacidad de resignificar nuestro pasado. A mí me sirvió el haberme cansado de estar triste, enojada, frustrada, oscura, con sed de venganza. Llegué a un punto donde dije: “¿Cómo puedo lograr salir de este lugar?”. A medida que iba resolviendo situaciones mías muy intensas y profundas, me encontraba con la justificación perfecta para seguir en esa postura, pero también con la justificación perfecta para salir. Elegí soltar ciertas situaciones, ciertas personas, ciertos momentos, porque no quería más esa oscuridad para mí ni para los que me rodeaban. Fue un proceso largo, de mucha angustia, de mucha soledad, de mucho silencio. Yo soy sobreviviente de abuso sexual en la niñez y parte del consumo problemático tiene que ver con esto, el querer apagar lo que uno va viviendo porque no sabe cómo resolverlo. A mí me ayudó el decir “basta, no quiero más esto para mí, merezco estar bien”, darme una oportunidad a mí misma primero y empezar a ver al otro desde ese lado. Todos tenemos ese proceso, pero también sé que hay situaciones que son muy duras y difíciles. En mi caso, yo quería dejar de consumir y la droga estaba en mi casa. Mi refugio, que era mi casa, ya no era mi refugio. Las personas a veces dicen: “No aprovechó las oportunidades”. Hay muchas personas que necesitamos más de una oportunidad, necesitamos muchas oportunidades. Necesitamos otro tipo de vías, otro tipo de escape. En mi caso, encontré personas que me dieron más de una oportunidad, encontré marcos de contención y la posibilidad de salir de ese lugar. ¿Está bien que uno cuente todo esto? Mi situación no la pude evitar, pero hoy puedo evitar otras y sigo sanando junto con la comunidad.

“Es difícil ser feliz en un mundo en el que hay un montón de gente sufriendo” (Hernán)

La palabra “responsabilidad” es la habilidad para responder. Cada uno es responsable de lo que es hábil y ahí depende de cada uno. Cada uno tiene una responsabilidad. Darse cuenta de lo que tenemos que hacer. Nosotros encontramos en esto un camino para nuestra propia sanidad. Cuando uno da, recibe. A veces, uno dice “dar sin esperar nada a cambio”, no sé si es tan así, porque cuando sos consciente de que dando recibís, ya deja de ser sin esperar nada a cambio. Y es re loco, porque vos das y estás recibiendo. Por eso nuestro proyecto es Proyecto Ser Humano, porque creo que estamos todos conectados. El otro día estuvimos en un encuentro de viajeros y uno me pregunta: “¿Sos feliz?”. Yo ya tengo la respuesta incorporada, se puede decir que soy un privilegiado y que soy feliz o que parezco feliz, pero es difícil ser feliz cuando vivimos en un mundo, en una sociedad, en una ciudad que acá alrededor hay un montón de gente sufriendo. Que nos evadimos, nos evadimos, porque necesitamos también, pero para nosotros es vivir en la contradicción de: el mundo está perdido y podemos cambiar el mundo. Esa bipolaridad, manejamos. Las dos sensaciones de frustración y alegría conviven en el mismo día. 

Agustina Danolfo: “Yo quería dejar de consumir cocaína y la droga estaba en mi casa. Mi refugio, que era mi casa, ya no era mi refugio”

Agustina Danolfo: “Yo quería dejar de consumir cocaína y la droga estaba en mi casa. Mi refugio, que era mi casa, ya no era mi refugio” - Créditos: Gentileza de Agustina Danolfo

“Levantar la cabeza y mirar alrededor es sanador para uno y para la comunidad” (Agustina)

Nos llegan mensajes de personas agradeciendo porque, al ver un video, se dieron cuenta de que podían hacer lo mismo desde su lugar. Levantar la cabeza y mirar alrededor es sanador para uno y sanador para la comunidad. Por algo, naturalmente, cuando hacemos una buena acción nos hace tan bien. Hay algo en nosotros, no sé si en nuestra genética, en nuestra humanidad, que tiene que ver con estar pensando en comunidad. No fuimos hechos para el individualismo. Yo siempre aclaro, no somos el Estado, no somos una organización, no somos una institución, no podemos cambiar la pobreza de nuestro país, pero sí, en pequeños actos, podemos cambiarle el día a alguien. Nosotros somos eso: generadores. Cuando uno mira al otro, automáticamente empieza a resolver lo propio. A veces nos ahogamos en un vaso de agua y hay personas que están ahogándose en piletas, el ver al otro también te saca de ese lugar. Si bien el dolor es dolor, el saber que hay otros que necesitan una mano de forma urgente, dejar de mirarse el ombligo, está bueno. 

“Mi primera hija me salvó la vida y mi segunda hija le dio dirección” (Agustina)

Yo tenía 19 años cuando me enteré de que estaba embarazada, los dos éramos consumidores de sustancias. Mi hija más grande me salvó. Yo estaba repitiendo mi historia, estaba repitiendo el patrón familiar y no quería eso para mi vida, y mucho menos para la vida que venía. Pero en esta dicotomía de qué hacer, sabía lo que no quería, pero no tenía herramientas para lo otro. Así que los primeros meses de embarazo, tomé conciencia y dejé de consumir. Yo quería abortarla, no quería tenerla porque estábamos los dos en situaciones difíciles, durmiendo en el piso, en un colchón lleno de pulgas, en un cuadrado que se inundaba, en un barrio re feo, y esa vida me salvó la vida. Y mi segunda hija le dio dirección, la encaminó. Una la salvó y otra la redireccionó. Esto no debería ser obligación de los hijos, porque no tienen por qué cargar con ese peso, pero en mi caso se dio. Y siempre se lo agradezco, incluso les pido perdón de que hayan cumplido ese rol. 

“Al ser papá, aproveché el impulso y cambié mi vida radicalmente” (Hernán)

Cuando nació Juana, nuestra primera hija, yo estaba re preocupado porque me había drogado tanto que tenía miedo de que eso hubiese sido transmitido al bebé. Lo primero que le pregunté al doctor fue: “¿Está sana?”. En mi cabeza tenía una culpa... Yo no tenía ni auto, me tomé el tren hasta Villa Madero e iba llorando de alegría, de la emoción de ser papá, de estar con Agus, yo todavía me drogaba, estaba en mi peor momento. Volvía en el tren emocionado después de todo este proceso y aproveché todo ese impulso y ese año fue el año que cambió mi vida radicalmente. Después vino Carola, nuestra segunda hija, y sin duda, no seríamos los que somos hoy sin Juana y Carola.

 

“Tenemos en claro que la salida es juntos: solos no podemos” (Agustina)

 

Hoy no sé bien qué es ser humano. Por eso, nuestro proyecto se llama Proyecto Ser Humano. Para mí, siempre estamos en proyecto. Tenemos un montón de cosas impuestas, creencias, pensamientos que para mí no son reales, somos la construcción de eso. Yo creo que es esto de la comunidad. Para mí, la comunidad te daña, te lastima, y la comunidad también te sana. Es esa bipolaridad. Por un lado, alguien puede hacer mucho daño, por ejemplo, abusar a un menor cuando es chico, pero, a la vez, hay personas que pueden aún sanar esa herida. Solo sé que la salida es juntos. Eso lo tengo bien claro. Solos no podemos. Cada uno tiene una cualidad que sirve a esta comunidad. Para mí, estamos en un tiempo en el que todos nos estamos preguntando eso. Estamos queriendo salir del individualismo y empezar a verlo. Somos un gran proyecto, el mejor que podemos tener en nuestra vida.

“Ser humano es lo más hermoso que hay. Aun con un montón de interrogantes...”  (Hernán)

El ser humano, para mí, tiene un poder tremendo que no conocemos. Por esto de que lo superficial nos abarca, nos aborda. Perdimos los poderes de sanar y perdimos los poderes de cultivar, por ejemplo. Perdimos todo tipo de poderes de la humanidad, pero, para mí, un poder del ser humano hoy es ser consciente de lo bueno y de lo malo. Creo que, si somos conscientes y asumimos eso, cambiamos el mundo. Si yo soy consciente de que te estoy haciendo mal a vos, ahí es donde tengo la herramienta y el poder de cambiarlo para hacer mejor el mundo. Es una tarea constante, pero ser humano, para mí, es lo más hermoso que hay. Aun con un montón de interrogantes: estas cosas existenciales de de dónde venimos, a dónde vamos, para qué estamos. 

“Siempre a través de cada persona nos llevamos una enseñanza”

Hoy somos la cara visible de algo, todo lo que logramos lo hacemos en comunidad, gracias a que la gente nos apoya. Sin ese apoyo, nosotros, en cuanto a ciertas acciones que tienen que ver con dinero, no lo podríamos hacer. Cada uno de nosotros es parte de este rompecabezas. A veces me dicen: “Te quiero dar esto”. Y nosotros no tenemos un espacio para guardar cosas, por eso les digo: “¿Por qué no buscas a alguien para dárselo vos directo?”. Yo entiendo que es más fácil llevarlo a un lugar, pero después me cuentan que le llevaron a alguien, les dijo su nombre, charlaron. Casi como que a veces se dan cuenta de que es un ser humano. Siempre a través de cada persona nos llevamos una enseñanza. Y eso de que cada uno pueda vivir la experiencia de comunicarse con el otro, de mirar, de pensar... Cada uno puede ser parte a su forma, que cada uno pueda desarrollar su proyecto humano. Ayer una chica me dijo: “Qué paz que transmitís, me gustaría ser como vos”. Y yo le digo: “No creas el personaje, no tenés que ser como yo, tenés que ser como vos”. Sería hermoso que cada uno desarrollara lo único que es, y que no viviéramos copiando influencers.

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